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Hablemos Editorial

Estimulación de ideas

La esencia de una sala de redacción es la idea. Así como los planos son la guía para el arquitecto; cuando propiciamos una lluvia de opiniones, pensamientos espontáneos, y puntos de vista diferentes, encontramos el germen para germinar contenidos originales.

Por: Alba Leal
Estimulación de ideas

Como nos comenta el colega Norberto García, no solo es reunirse y vaciar el cerebro, sino desbloquear la inventiva para crear soluciones, sacudir la mesa con apuntes de calidad que fomenten la acción, así como el interés y acercamiento de los lectores/clientes.
En esta entrega de Hablemos Editorial, te presentamos varios formatos de cómo organizar sesiones efectivas de ¨brainstorming¨ o lluvia de ideas.

Imagen secundaria

Generando una tormenta editorial

La lluvia de ideas es una generosa opción para cuando la musa duerme, la inspiración bostece o no estés muy seguro del contenido a publicar o el tema a diseñar.

Para que caiga una creativa tormenta de ideas (o brainstorming) se precisa una atmósfera de confianza, donde todos se sientan libres de presentar sin sentirse juzgados.

También ayuda un facilitador que dirija la discusión con empatía, que reconcilie y solucione conflictos o sepa manejar puntos muertos.

Con un objetivo bien definido, los participantes no deben superar los 15 por aquello del tiempo y el orden. Cuando los asistentes son muchos, una agenda de propuestas convencional podría no ser tan productiva.

A continuación te compartimos algunas dinámicas de trabajo (más allá de las técnicas tradicionales), que puedes ir probando hasta que encuentres la que mejor se adapte a tu línea editorial y cultura de equipo:

Brainstorming directo. El más usual. Se define el tema para que enseguida cada participante aporte soluciones; varias y enriquecedoras para un mismo problema, pero sumando solo las más prometedoras. Puede ser una conversación abierta o que cada cual llene post-its o un pedazo de papel partir de la presentación de lo que se quiere lograr.    

Round Robin. También conocido como un sistema de todos contra todostiempos compartidos con orden y disciplina. Los que sesionan no rebasan los 10, ya que el plan es asignar turnos para que se presenten ideas en una cantidad de tiempo específica para personas y que se discutan el resto. En esta reunión se planifica para que con tiempo asignado cada quien anote la esencia de su propuesta, los puntos básicos que al final arrojen un concepto creativo y no una lista mediocre.

Role storming. Es una forma de actuación improvisada. Precisa que cada quien salga de su propia cabeza, se quite la piel para tomar la personalidad de alguien ajeno al equipo editorial; puede ser un personaje que represente a su audiencia, a alguien de la comunidad a la que sirven o algún cliente. El plan es ponerse en los zapatos de esos perfiles, sentir sus necesidades y aportar ideas innovadoras desde esa perspectiva.

Inversa. La habitual lluvia de ideas exige a los editores, diseñadores o redactores resolver situaciones editoriales. Este sistema pide que los presentes piensen en modos muy creativos de generar un problema de contenido o diseño. Comenzar la sesión preguntándose entre los participantes: “¿cómo podemos causar este conflicto? ¿Cómo fracasar en el cierre del mes? ¿Cómo hacer este proyecto inalcanzable?” En automático saldrán ideas creativas para el caos, y de ahí se transforman, para generar resultados positivos. 

Mapa mental. Ayúdate con un pizarrón, colores, formas y garabatos para colocar en el centro el tema a tratar, por ejemplo, publicidad interactiva. Cuando surja el big bang de ideas, el editor que lleva la batuta deberá ir ubicando alrededor de la propuesta madre afines ramificaciones en una representación visual. Se anota, organiza, clasifica y priorizan términos y conceptos viables de divulgación.  Existe un mar de mapas mentales como herramientas oportunas de comunicación interna como el GitMind, el cual opera de modo preciso a través de un navegador, además de poder exportar ese mapa en distintos formatos como PDF, PNG, etcétera.

Escalera de tijera. Ésta es una de las mejores técnicas para motivar ideas creativas de lanzamiento de producto. El plan es que el editor en jefe o coordinador se encierre con una persona a la vez para que ésta vierta su inventiva. Luego podrá hacerlo de dos en dos, compartiendo ideas, para entonces, otra persona más podrá unirse a la discusión. El fin es que los involucrados se expresen con soltura, sin presión, ansiedad ni confusión de grupo; sin ser intimidados o influenciados por opiniones previas. Al final se hace una comparativa de propuestas individuales y se integran las que arrojen resultados eficientes. 

Ideas rápidas. Días antes de la reunión, el editor en jefe o director ofrece al equipo, uno por uno, el contexto o tema a discutir. Redactores, fotógrafos, diseñadores, tendrán el tiempo justo para pensar y desmenuzar soluciones de trabajo, sin la presión del grupo, sin tiempo para filtrar y distraerse por las ideas de otros. Al final se traen todas las iniciativas a la mesa y se elige la más apropiada.

También ayuda que cambien de escenario, ver siempre el mismo paisaje de mesas, ventanas, computadoras, bloquea la inspiración.

De la oficina a un comedor, una salita, incluso salir a un parque; un entorno abierto, el aire libre ofrece ideas frescas, libres de distracciones.  Así que ya no más excusas para generar contenidos lucrativos.

Y recuerda: no hay malas ideas, solo ideas

Recursos: 

Los 10 mejores programas de mapas mentales

Session Lab: 40 tipos de Brainstorming

Como facilitar sesiones de Brainstorming en línea

Poynter: Idea Generators

Eight Google Tools for Brainstorming

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